jueves, 22 de enero de 2009

Las manifestaciones alergicas

Las manifestaciones alérgicas están íntimamente relacionadas con la capacidad de respuesta del sis­tema inmunológico del organismo humano. Y entre las capacidades fundamentales de este sistema se encuentra la habilidad para desarrollar la capacidad de reconocimiento inmunológico y memoria. Así es como las células de dicho sistema inmune no "olvidarán" jamás el primer "encuentro" con una sustancia extraña y que no hayan podido reconocer como propia, generando una primera reacción de rechazo.


Una vez dado este primer paso en el camino que conduce hacia una definitiva reacción alérgica, si esta sustan­cia en algún momento vuelve a presentarse, ocasionará una respuesta del organismo mucho más veloz y vigoro­sa que la manifestada durante el primer contacto.


Que son las manifestaciones alergicas


Así es, entonces, como surge el resultado de los mediadores químicos, producidos por las células "memorio­sas" -que se activan ante la reposición a aquello que pro­duce la alergia- las cuales, en el mismo instante, actúan incrementando la respuesta y activando otros aparatos del sistema inmune.


Qué es un alérgeno

El término alérgeno se aplica a las sustancias capaces de ma­nifestar principalmente una respuesta inmunoalérgica.


Alimentos, medicamentos, sustancias transmitidas por la picadura de un insecto, e incluso aquellas que se en­cuentran en el ambiente cotidianamente, pueden ser consideradas alérgenos.


El problema se desata cuando ingiere, huele o apenas entra en contacto con un alimento, droga o sustancia con esta característica.


También dichas sustancias pueden ingresar en el torrente sanguíneo y ser transportadas a la piel, donde reaccionan con los anticuerpos de la alergia, producien­do la dilatación de los vasos sanguíneos v el escape de lí­quido, causando localmente la formación de ronchas e hinchazón.

lunes, 12 de enero de 2009

Invasion de alergenos

Muy variadas suelen ser las rutas elegidas por los alérgenos para hacer su entrada triunfal. Y siempre la elección de una u otra depen­derá de los puntos débiles con que se tope en el organismo que intenta "colonizar".


Si su cuerpo ya fue víctima del ataque de algún alér­geno y aún no pudo identificar al "agente agresor", es oportuno realizar una visita al especialista. Como infor­mación previa a la consulta, pueden resultarle de mucha utilidad los datos incluidos en este capítulo.


INVASION DE ALERGENOS EN EL HOGAR


Después de haber enumerado la gran variedad de tipos de alérgenos que existen, se puede tener la sensación de que siempre nos encontraremos en inferioridad de con­diciones para resguardarnos de la alergia, debido a que "el enemigo" tiene una gran superioridad numérica.


Incluso, podemos llegar a sentir que no tenemos for­ma de defendernos de esta auténtica "invasión de alérge­nos". Por consiguiente, ante semejante embate, parece una posibilidad inminente el terminar siendo víctimas del azote de enfermedades alérgicas de lo más diversas.


En primer lugar, vale aclarar que esta idea es total­mente errónea. Aunque sí es cierto que los alérgenos es­tán en todos lados, esto no tiene una real importancia. Principalmente, porque las personas que padecen de alergia, por lo general, sólo están sensibilizadas a dos o tres de los miembros de este "inmenso ejército". Así, por más que los enemigos sean tantos, sólo se debe estar realmente preocupados por unos pocos.

lunes, 5 de enero de 2009

La alergia al sol

Debido al creciente número de sustancias que producen fotosensibilización, cada vez son más numerosas las reacciones adversas que se producen al tomar baños de sol.


Como consecuencia, hasta el agradable bronceado puede convertirse en una molesta erupción.



La alergia al sol en los niños



Tanto los perfumes, como las sustancias que contienen ciertos jabones y desodorantes pueden sensibilizar la piel a la acción de los rayos ultravioletas.


Lo mismo ocurre con ciertos medicamentos de uso común, como las sulfas. Por eso, cuando tu hijo esté tomando alguno de ellos consulta con su pediatra antes de exponerla al sol.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Medidas contra la alergia

Curas climáticas y termales

Son dos tipos de curas recomendadas, principalmen­te, en los casos de asma agudos que no mejoran con la desensibilización.


Curas climáticas

Al desarrollarse en lugares con una temperatura ade­cuada, a bastante altitud y sin humedad ambiental, tie­nen una influencia muy favorable en la salud del niño. Del mismo modo, le permite alejarse de la incidencia de la polución urbana -escape de coches, humo industrial, entre otros-, que tiene un efecto nefasto en su afección.


Curas termales

Su utilidad se basa en las virtudes terapéuticas de las aguas minerales naturales y en los cuidados que les pue­de brindar a los niños un equipo médico especializado. En general, son apropiadas para dos casos concretos: las afecciones respiratorias y las de la piel. Tienen una dura­ción de 21 días y es preferible que se lleven a cabo duran­te las vacaciones para no entorpecer la escolaridad.


CUALES SON LAS MEDIDAS A TOMAR CONTRA LA ALERGIA


Vacunación

Debido al delicado sistema inmunológico que poseen los niños alérgicos, es muy común tener dudas respecto de si debe respetarse o no el mismo cronograma de vacuna­ción que un chico normal. Por este motivo, es importante aclarar que la mayoría de las vacunas actuales tiene una muy buena tolerancia y, al mismo tiempo, significan un ar­ma fundamental para cuidar la salud de los niños.


Los únicos recaudos que se deben tomar es que la va­cunación se lleve acabo bajo las siguientes condiciones.


- Con vacunas purificadas.

- En período de calma alérgica.

- Bajo cobertura de antihistamínicos.

- Con pruebas previas de tolerancia.


No existen razones en la actualidad para que los ni­ños no estén inmunizados contra enfermedades que en otros tiempos fueron mortales.

martes, 2 de diciembre de 2008

Herencia de las alergias

Todavía no se conoce con certeza por qué algunas sustancias son alergénicas y otras no, ni tampoco por qué no todas las personas desarrollan una respuesta alérgica des­pués de la exposición a alérgenos.


Sin embargo, existen Evidencias de una importante incidencia de los factores genéticos en las enfermedades alérgicas, ya que los niños cuyos padres padecen alergias presentan mayor tenden­cia a desarrollar estos padecimientos que aquellos cuyos padres jamás evidenciaron una reacción alérgica.


La herencia familiar de las alergias


Teniendo en cuenta estos datos, se torna imprescindi­ble efectuar exámenes de control en los niños que pre­sentan antecedentes de padres con alguna manifestación Je orden alérgico, con el fin de prevenir posibles futuras reacciones.


Sin embargo, a pesar de existir un alto componente genét¡co, no en todos los casos una reacción alérgica puede re­lacionarse con factores hereditarios, aunque sí se sabe que, en aquellos casos en los cuales este dato juega en contra, la manifestación de la alergia se encuentra íntima­mente ligada a la presencia de un gen que se encuentra en el cromosoma 11, y que el tipo de respuesta alérgica está relacionada con genes que están en el cromosoma 6. Pero a pesar de todo este conocimiento, todavía no se sa­be como se transmite la posibilidad de ser alérgico.


Sin embargo, lo que sí se conoce con certeza es que un chico con ambos padres alérgicos tiene más probabi­lidades de padecer esta enfermedad que uno cuyos pa­dres no lo son.


En consecuencia, sería adecuado que las parejas que sufren manifestaciones alérgicas de algún tipo tengan en cuenta algunos factores higiénico-dietéticos para evi­tar que sus hijos padezcan lo mismo.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

La hipersensibilidad en los alergicos

Ahora, usted se preguntará cómo se pasa de las afeccio­nes alérgicas a padecer realmente una enfermedad. Bue­no, como ya hemos señalado, el sistema inmunológico tiene la característica exclusiva de aprender a reconocer la apariencia de un germen y recordarla siempre.


Esto es favorable en una persona sin antecedentes de alergia por­que, de esta manera, es difícil que un nuevo contacto con el agresor vuelva a producirle una infección. Por el con­trario, la memoria inmunológica en un alérgico es una característica que "le juega en contra".


El episodio aislado de alergia que apareció en determinada ocasión ante un determinado alérgeno puede volverse recurrente debido a que su sistema de defensa ha aprendido a detectarlo. Así, ante cualquier situación de contacto o exposición con ese alérgeno (o uno de similar poder antígeno), el organismo responderá, en lo sucesivo, con las mismas reacciones alérgicas que ya utilizó, e incluso agravándo­las.


De esta manera la alergia ha pasado a convertirse en una enfermedad, puesto que el organismo ha entrado en un estado de hipersensibilidad permanente.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Origenes de las alergias

Cuando, a principios de siglo, los investigadores franceses Portier y Richet buscaban un antídoto contra el veneno de ciertos invertebrados marinos, se presentó formalmen­te ante sus ojos una patología hasta el momento desconocida: la alergia. Pero no porque no existiera, sino porque nadie había reparado en ella como problemática, ni en sus posibles formas de tratamiento.

Y como ocurrió en una gran cantidad de casos en que se produjeron importantes descubrimientos, el hecho fue obra de la casualidad.

Cuando los investigadores probaron el efecto del antídoto en cuestión inyectando a animales de laboratorio, observaron en éstos importantes lesiones e incluso que algunos de ellos habían muerto.


Cuales son los origenes de las alergias


Así es como, a pesar de no encontrar el efecto buscado, sí resultaron ser los primeros en describir el proceso anafiláctico que consiste en una manifestación de hipersensibilidad a una sustancia determinada, provocando una respuesta desmesurada por parte del organismo.


Sin embargo, después de aquel hallazgo debieron transcurrir setenta años hasta que el japonés Ishisaka y el sueco Johansen llegaran a la siguiente conclusión: la inmunoglobulina E (IgE), una proteína que funciona como anticuerpo específico, era la responsable de seme­jante reacción.


Este tipo de inmunoglobulina se adhiere a la superficie de diversas células, entre ellas los mastocitos, que, recubiertos con este anticuerpo, se convierten en verdaderas bom­bas de tiempo dispuestas a estallar frente a un alérgeno.